Fray Pierre Claverie, hombre de diálogo, mártir en Argelia

Pierre Claverie nació el 8 de mayo de 1938 en el barrio popular de Bab El-Qued en Argel (Argelia) –por aquel entonces territorio y colonia de Francia- en una familia de origen francés presente en ese territorio desde hacía ya cuatro generaciones, Creció en una familia unida, católica pero no practicante. Al terminar sus estudios de bachillerato, continuo sus estudios en Francia, en la ciudad de Grenoble, muy cerca de los Alpes. Allí descubrió que no todos los franceses estaban de acuerdo con la presencia francesa en Argelia y que el mundo en el que él había crecido, lo que él llamaba la “burbuja colonial”, es decir un mundo francés en Argelia que ignoraba el mundo musulmán que le rodeaba, no era un mundo perfecto.

Con 20 años, decide ingresar en la Orden de los Dominicos, en el noviciado del Convento de Lille y desde allí, un año más tarde fue a Paris para continuar sus estudios de filosofía y teología. Durante ese tiempo le toca contemplar los últimos años de la Guerra de la Independencia de Argelia, que le abre los ojos a una nueva realidad.

Con 29 años decide regresar a Argelia, no por nostalgia de su lugar de nacimiento y de su primera infancia y juventud, si no para poder vivir y acompañar a aquel país en construcción que acaba de alcanzar su independencia. Hombre apasionado, se dedica a la educación, la sanidad y el desarrollo; decide estudiar el árabe y se llega a convertir en un gran conocedor del Islam. Dirige a partir de 1973 el Instituto de Estudios Árabes e Islámicos, concebido inicialmente para dar formación a los religiosos que querían vivir en Argelia, pero que terminó atrayendo a numerosos musulmanes argelinos deseosos de conocer mejor su cultura y sobre todo de aprender el árabe.

Hombre de dialogo, Pierre, participa en numerosos encuentros entre cristianos y musulmanes, convencido de que lo que significa una Iglesia que no busca convertir a los otros, sino dar un testimonio gratuito del amor fraterno.

En 1981 es nombrado obispo de Oran, llegando a ser tan apreciado por su conocimiento del Islam y del mundo árabe y por el diálogo entre cristianos y musulmanes que las gentes de Orán le llamaban el obispo de los musulmanes. Favorece un dialogo sincero y no superficial entre musulmanes y cristianos que subraya “el abismo que nos separa”, el peso del pasado de violencia y de polémicas recíprocas, los prejuicios mutuos que no favorecen el encuentro mutuo, Es un convencido de que la fe es un diálogo. Una de sus frases más conocidas es: “No se posee la verdad; necesito la verdad de los otros”.

A partir de 1992, empieza en Argelia, una guerra civil. Son años en los que la pequeña Iglesia Católica de Argelia –pequeña por relación al Islam-, formada por trabajadores extranjeros y cooperantes o voluntarios vive amenazada. En Europa le aconsejan a Pierre que abandone el país, pero él se opone, pues aunque no había conseguido obtener la nacionalidad argelina, él se considera un argelino más y rechaza abandonar el pueblo al que había unido su destino indisolublemente. A lo largo de la guerra las autoridades le piden silenció y discreción, pero el rechaza callarse y no duda en criticar públicamente, cuando le parece necesario, al Frente Islámico de Salvación (FIS) o el gobierno argelino. Sus análisis son claros, valientes y se enraícen la solidaridad con los argelinos que luchan por una Argelia plural y fraterna.

El 26 de Mayo de 1996 tiene lugar el asesinato de los monjes trapenses de Tibhirine – ver las película “De Dioses y hombres” de Xavier Beauvois- y él sabe que su vida está también amenazada. El 1 de agosto de 1996 es asesinado con su chofer, un joven argelino musulmán, cuando una bomba destruye la entrada del obispado en el momento en el que entraba con el coche, poco antes de la media noche. A sus funerales asisten multitud de musulmanes que lloran con sus amigos cristianos a aquel que consideran como su amigo y su obispo.

El 23 de marzo de 1998 fueron detenidas siete personas por su implicación en este atentado, pero la Iglesia de Argelia pidió que la condena a muerte fuera conmutada por prisión. Su beatificación se inicio en el 2007 por la diócesis de Argel.